Male vs. Female Orgasm: Key Differences, Similarities and Myths

Orgasmo femenino y masculino: diferencias reales, similitudes y mitos

Escrito por: Anel Martínez

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Tiempo de lectura 17 min

“¿Quién tiene mejores orgasmos: los hombres o las mujeres?” es una pregunta tentadora, pero también es el punto de partida equivocado.


Una pregunta más útil sería: ¿qué cambia realmente entre el orgasmo femenino y el masculino, y qué seguimos entendiendo mal?


La respuesta corta es que el orgasmo masculino y el femenino comparten más procesos fisiológicos de lo que muchas personas creen. En ambos casos, el orgasmo suele estar relacionado con un pico de placer sexual, contracciones pélvicas involuntarias, aumento de la frecuencia cardiaca, respiración más rápida y una sensación de liberación.


Las diferencias existen, pero no son tan simples como “los hombres son visuales” o “las mujeres son más emocionales”. Algunas diferencias son biológicas, como la eyaculación o el periodo refractario. Otras dependen mucho del contexto, como la llamada brecha orgásmica en las relaciones heterosexuales. Y algunas son mitos que se han repetido tantas veces que parecen científicos.


En esta guía analizamos las diferencias reales entre el orgasmo femenino y el masculino, qué tienen en común, dónde hace falta más matiz y por qué entender tu propia respuesta sexual importa más que comparar cuerpos.

Orgasmo femenino y masculino: comparativa rápida


Aspecto
Orgasmo masculino
Orgasmo femenino
Respuesta física principal Contracciones pélvicas, placer, liberación; con frecuencia, eyaculación Contracciones pélvicas, placer, liberación; en algunos casos, eyaculación
Eyaculación Suele ocurrir, aunque no siempre Puede ocurrir, pero no sucede en todas las personas
Periodo refractario Suele ser más largo y más evidente Suele ser más corto o menos marcado, aunque puede haber sensibilidad
Orgasmos múltiples Posibles, pero menos frecuentes Más frecuentes en algunas mujeres, pero no universales
Duración Suele ser más breve de media Puede ser más prolongada de media, pero varía mucho
Principales vías de estimulación Pene, glande, suelo pélvico, próstata Clítoris, vagina, vulva, suelo pélvico, pezones y otras zonas erógenas
Frecuencia del orgasmo en relaciones heterosexuales Suele alcanzarse con más frecuencia Puede alcanzarse con menos frecuencia, según el contexto y la estimulación
Intensidad del placer No puede ordenarse de forma universal No puede ordenarse de forma universal

La forma más útil de comparar el orgasmo femenino y el masculino no es pensar en “mejor o peor”, sino en qué condiciones hacen que el orgasmo sea más probable, más controlado y más satisfactorio para cada persona.

¿El orgasmo femenino y el masculino son realmente diferentes?


Sí, pero no de la forma simplista en la que suelen explicarlo muchos artículos.


El orgasmo femenino y el masculino pueden implicar procesos físicos parecidos: la excitación aumenta, los músculos se contraen de forma involuntaria, la respiración y el ritmo cardiaco se aceleran, y después el cuerpo entra en una fase de resolución.


Las diferencias más visibles suelen aparecer en torno a:


  • La eyaculación
  • El periodo refractario
  • La duración
  • Las vías de estimulación
  • Los orgasmos múltiples
  • La frecuencia del orgasmo durante las relaciones
  • El papel del contexto, la ansiedad, la comunicación y las expectativas sexuales

Este último punto importa mucho. No toda diferencia es “biología”. Algunas diferencias tienen que ver con cómo se vive el sexo, qué tipo de estimulación se prioriza, cuánto espacio hay para comunicar lo que gusta y si el orgasmo se entiende como una experiencia compartida o como una prueba de rendimiento.


Dicho de otra forma: el cuerpo importa, pero el contexto alrededor del cuerpo también.

Pareja adulta relajada en un entorno íntimo representando las similitudes y diferencias de la respuesta sexual

1. Orgasmo y eyaculación no son lo mismo


Uno de los errores más habituales es pensar que orgasmo y eyaculación son exactamente lo mismo.


En muchos hombres ocurren juntos, pero no son el mismo proceso. Un hombre puede experimentar un orgasmo sin una eyaculación visible, lo que a veces se conoce como orgasmo seco. También puede ocurrir, en algunos casos, que haya eyaculación con poco o ningún placer orgásmico.


En las mujeres, la eyaculación puede ocurrir, pero no es una parte universal del orgasmo. Algunas mujeres experimentan liberación de fluido durante el orgasmo o la excitación, mientras que muchas otras no.


Respuesta simple: la eyaculación es la liberación de fluido; el orgasmo es la experiencia sensorial y muscular del clímax. A menudo coinciden, pero una cosa no demuestra automáticamente la otra.


Esta diferencia es especialmente importante para los hombres que quieren mejorar el control del clímax. Si cada experiencia sexual se interpreta solo como “he eyaculado o no he eyaculado”, es más difícil entender el nivel de excitación, las señales corporales y el punto de no retorno.

2. El periodo refractario suele ser más evidente en los hombres


El periodo refractario es el tiempo de recuperación después del orgasmo en el que el cuerpo responde menos a la estimulación sexual.


En muchos hombres, este periodo puede hacer difícil o imposible tener otra erección u otro orgasmo inmediatamente después del clímax. Su duración varía mucho: para algunos puede ser cuestión de minutos; para otros, de horas o más.


Las mujeres también pueden experimentar sensibilidad después del orgasmo, especialmente alrededor del clítoris o la vulva, pero muchas no tienen un periodo refractario tan prolongado como el que suelen describir muchos hombres. Por eso los orgasmos múltiples se mencionan con más frecuencia al hablar de la respuesta sexual femenina.


Pero esto no significa que “las mujeres siempre puedan seguir”. Algunas personas se sienten sobreestimuladas, cansadas, emocionalmente satisfechas o simplemente no quieren continuar después de un orgasmo.


Patrón habitual: los hombres suelen tener un periodo de recuperación más evidente tras el orgasmo; en las mujeres puede ser más corto, pero la comodidad y la sensibilidad siguen importando.

3. El orgasmo femenino puede durar más de media, pero la duración no lo es todo


Es habitual leer que el orgasmo masculino dura solo unos segundos mientras que el femenino puede durar más. Hay cierta base para decir que el orgasmo femenino puede ser más prolongado de media, pero es fácil exagerarlo.

La palabra clave es suele.


Un orgasmo más corto puede ser extremadamente intenso. Un orgasmo más largo no es automáticamente más satisfactorio. Y la experiencia subjetiva de cada persona depende de la excitación, la estimulación, la seguridad emocional, la respuesta del suelo pélvico, la ansiedad, el cansancio y muchos otros factores.


Un orgasmo más largo no es necesariamente un orgasmo mejor. Un orgasmo más comprendido suele ser más satisfactorio.


Esto importa porque muchas personas convierten el sexo en una competición de tiempos: durar más, llegar antes, llegar más veces o intentar que el orgasmo sea “más grande”. Pero el placer no funciona como una tabla de resultados.


Un objetivo más útil es entender qué ayuda a tu cuerpo a construir excitación sin perder control ni conexión.

4. Los orgasmos múltiples son más frecuentes en algunas mujeres, pero no están garantizados


A menudo se describe a las mujeres como “multiorgásmicas”, y esto puede ser cierto para algunas. Como muchas mujeres no experimentan el mismo periodo refractario prolongado después del orgasmo, pueden llegar a tener más de un orgasmo en una misma experiencia sexual.

Ese matiz importa.


El mito es: “Las mujeres pueden tener varios orgasmos fácilmente.”
La realidad es: algunas mujeres pueden, otras no, y otras no lo buscan.


Los hombres también pueden experimentar varios orgasmos, aunque es menos frecuente y suele requerir aprender a separar la sensación orgásmica de la eyaculación o trabajar la excitación de una forma más controlada.


En los hombres, aquí es donde la conciencia corporal se vuelve útil. Reconocer las primeras señales de excitación, la tensión muscular y la proximidad al clímax puede ayudar a construir más control sobre la respuesta sexual.

Si tu principal dificultad es llegar al clímax demasiado rápido, también puede ayudarte entender técnicas como el edging o parada-arranque, donde aprendes a acercarte al clímax y pausar antes del punto de no retorno.

5. Las vías de estimulación son diferentes, y eso cambia la experiencia


En muchos hombres, el orgasmo suele estar asociado a la estimulación del pene, especialmente el glande y el cuerpo del pene. La estimulación prostática también puede producir orgasmo en algunos hombres, a veces descrito como más profundo o difuso.


En muchas mujeres, el clítoris tiene un papel central. Este es uno de los puntos más importantes para entender la brecha orgásmica: la penetración por sí sola no es la vía más fiable hacia el orgasmo para muchas mujeres.


Esto no significa que el orgasmo vaginal sea falso. Significa que las vías del placer están interconectadas y que el clítoris es mucho más grande y anatómicamente complejo que la pequeña parte externa que normalmente se ve.


Idea práctica: si el sexo se centra únicamente en la penetración, puede encajar de forma más natural con los patrones de orgasmo masculino que con los femeninos.


No es un juicio moral. Es una cuestión de diseño. El “guion sexual” heterosexual más habitual suele ofrecer a un cuerpo un camino más directo hacia el clímax que al otro.

Pareja adulta conversando con confianza en un ambiente íntimo y relajado

6. La excitación no va solo de velocidad: también de contexto, atención y señales corporales


Muchos artículos dicen que los hombres se excitan más rápido y las mujeres necesitan más tiempo. A veces puede ser cierto, pero es demasiado simple.


La excitación está influida por:


  • La estimulación física
  • El deseo
  • El nivel de estrés
  • La dinámica de pareja
  • La confianza corporal
  • La ansiedad o presión por rendir
  • La novedad
  • El cansancio
  • Las hormonas
  • Las experiencias previas
  • Sentirse lo bastante seguro como para dejarse llevar

Los hombres también pueden necesitar tiempo, contexto y conexión emocional. Las mujeres también pueden sentir deseo de forma rápida e intensa. La diferencia no es una regla fija entre hombres y mujeres; es un patrón influido por la biología, la psicología y la situación.


En muchos hombres, la velocidad de excitación puede convertirse en un problema cuando resulta difícil frenar antes de llegar al punto de no retorno. En ese caso, el objetivo no es suprimir el placer. El objetivo es leer antes las señales del cuerpo.


El control del clímax no consiste en desconectarte de la sensación. Consiste en darte cuenta de lo que ocurre antes de que la respuesta se vuelva automática.


La respiración, el ritmo y la atención también pueden marcar la diferencia. Si quieres profundizar, explicamos técnicas prácticas en nuestra guía sobre técnicas de respiración durante la masturbación.

7. La brecha orgásmica existe, pero no es solo biológica


La brecha orgásmica se refiere a la diferencia en la frecuencia con la que distintos grupos alcanzan el orgasmo, especialmente entre hombres y mujeres en relaciones heterosexuales.


La investigación suele mostrar que las relaciones heterosexuales compartidas conducen al orgasmo de forma más constante en hombres que en mujeres. Pero eso no significa que las mujeres sean biológicamente “peores” para alcanzar el orgasmo.


La brecha orgásmica está muy influida por qué tipo de sexo se prioriza, si se incluye estimulación clitoriana, cómo se comunican las parejas, cuánta presión existe alrededor del rendimiento y si el placer de ambas personas se trata como igual de importante.


La brecha orgásmica no es solo una brecha corporal. También es una brecha de atención, educación y comunicación.


Esta es una de las ideas más importantes del artículo: entender las diferencias entre orgasmos no debería llevarnos a reforzar estereotipos. Debería ayudarnos a hacer mejores preguntas.


No: “¿Quién tiene mejores orgasmos?”
Sino: “¿Qué necesita esta persona para experimentar placer?”

8. ¿El orgasmo masculino y el femenino se sienten igual?


Pueden parecerse en algunos aspectos, pero nadie puede comparar por completo el placer subjetivo entre cuerpos distintos.


Muchas personas describen el orgasmo como una acumulación de tensión seguida de liberación, oleadas de placer, contracciones involuntarias, calor, relajación o pérdida temporal de control. Pero la sensación exacta depende de la persona, el tipo de estimulación, el nivel de excitación, el estado emocional y el contexto.


El orgasmo masculino suele describirse como más ligado a la eyaculación y a un patrón claro de pico y descarga. El orgasmo femenino puede describirse, en algunas personas, como más ondulante, difuso o repetible. Pero estas descripciones no son universales.


La respuesta más honesta es esta: el orgasmo masculino y el femenino pueden compartir señales físicas parecidas, pero la experiencia vivida varía más entre personas concretas de lo que admiten muchas comparaciones.

9. ¿Quién tiene orgasmos más intensos: hombres o mujeres?


No hay un ganador universal.

Algunos orgasmos femeninos pueden durar más o sentirse más difusos, mientras que algunos orgasmos masculinos pueden sentirse más directos, concentrados o ligados a la eyaculación. Pero la intensidad es subjetiva. No se puede medir el placer de una persona y ordenarlo limpiamente frente al de otra.


La intensidad puede verse afectada por:


  • El nivel de excitación antes del orgasmo
  • El tipo y la constancia de la estimulación
  • La participación del suelo pélvico
  • La ansiedad o la distracción
  • La conexión emocional
  • La novedad
  • La respiración y la relajación
  • Si la persona se siente presionada o con prisa
  • Si entiende su propia curva de excitación

En algunos hombres, aprender a retrasar el clímax puede aumentar la percepción de intensidad porque la excitación tiene más tiempo para construirse. Pero no está garantizado, y “durar más” no debería convertirse en otra fuente de presión.


Un objetivo mejor: no más fuerte a toda costa, sino más consciente, más controlado y más satisfactorio.

10. Qué pueden aprender los hombres de esta comparación


Para muchos hombres, la lección más útil no tiene tanto que ver con el orgasmo femenino. Tiene que ver con entender que el clímax es un proceso, no un interruptor.


Antes del orgasmo, el cuerpo suele dar señales:


  • Cambia la respiración
  • Aumenta la tensión del suelo pélvico
  • Cuesta más ralentizar el movimiento
  • La estimulación se siente más urgente
  • El punto de no retorno se acerca
  • La atención se estrecha hacia el clímax

Aprender a detectar antes esas señales puede ayudar a muchos hombres a sentirse con más control, en lugar de vivir el orgasmo como algo que “simplemente ocurre”.


Aquí es donde el entrenamiento estructurado puede ser útil. El control del clímax no consiste en suprimir el placer ni en obligarte a durar más por fuerza de voluntad. Consiste en aprender a reconocer tu curva de excitación, entender las señales de tu cuerpo y practicar respuestas diferentes antes de llegar al punto de no retorno.


Nuestro programa MYHIXEL Control II fue creado precisamente con ese objetivo: un programa de entrenamiento de 8 semanas en la app que ayuda a trabajar el control del clímax de forma progresiva desde casa. A través de ejercicios guiados, técnicas de conciencia corporal y una metodología estructurada desarrollada con expertos en salud sexual, ayuda a comprender mejor los mecanismos físicos y psicológicos implicados en el clímax.


El objetivo no es convertir el sexo en una prueba de rendimiento. Es dar a los hombres una forma más clara y calmada de entender su propia respuesta sexual.

Hombre adulto en un dormitorio prestando atención a su respiración y a sus sensaciones corporales

Errores y mitos frecuentes sobre el orgasmo femenino y masculino


Mito 1: “El orgasmo masculino siempre implica eyaculación”


No siempre. Orgasmo y eyaculación suelen ocurrir juntos en los hombres, pero no son lo mismo. Puede haber orgasmo seco y también eyaculación sin una sensación orgásmica plena.


Mito 2: “El orgasmo femenino es más complicado”


El orgasmo femenino suele tratarse como algo misterioso, pero ese enfoque puede ser engañoso. En muchos casos, el problema no es el misterio, sino la falta de educación sexual, la prisa o un tipo de sexo que prioriza la penetración por encima de la estimulación que muchas mujeres necesitan.


Mito 3: “Las mujeres son naturalmente multiorgásmicas”


Algunas mujeres pueden tener varios orgasmos. Otras no. Otras pueden en algunos momentos, según la estimulación, el estado de ánimo y el contexto. Convertirlo en una expectativa puede generar presión en lugar de placer.


Mito 4: “Los hombres son simples y siempre están listos”


Los hombres también pueden experimentar ansiedad, distracción, bajo deseo, cambios en la erección, retraso del orgasmo o falta de control del clímax. La sexualidad masculina suele simplificarse demasiado, y eso dificulta hablar de problemas reales.


Mito 5: “El mejor orgasmo es el más largo”


La duración es solo una parte de la experiencia. Un orgasmo satisfactorio depende de la excitación, la comodidad, la estimulación, el control, el contexto y el estado emocional.


Mito 6: “Si no hay orgasmo, el sexo ha fallado”


El orgasmo puede importar, pero no debería ser la única medida de una buena experiencia sexual. El placer, la conexión, la comunicación y la confianza también cuentan.

Cuándo esta comparación necesita matices


No se aplica igual a todos los cuerpos ni identidades


Este artículo usa “masculino” y “femenino” principalmente para hablar de patrones anatómicos y fisiológicos frecuentes. No recoge todos los cuerpos, todas las identidades de género, todos los historiales médicos ni todos los perfiles hormonales.


Personas trans, intersexuales, en tratamiento hormonal, en recuperación tras una cirugía, que toman ciertos medicamentos o que viven con condiciones crónicas pueden experimentar el orgasmo de formas distintas.


No explica todas las dificultades para llegar al orgasmo


Si una persona rara vez o nunca experimenta orgasmo, la causa puede estar relacionada con estrés, medicación, suelo pélvico, cambios hormonales, dolor, trauma, problemas de pareja, ansiedad, dificultades de erección, eyaculación precoz, eyaculación retardada u otros factores.


Una comparación general puede ser útil, pero no es un diagnóstico.


No significa que una persona sea responsable del orgasmo de otra


Entender las diferencias debería mejorar la comunicación, no crear culpa.


Una pareja puede acompañar el placer, pero nadie debería ser tratado como una máquina responsable de producir el orgasmo de otra persona a demanda.

Qué esperar de forma realista


Entender las diferencias entre orgasmos puede mejorar la vida sexual, pero no porque ofrezca una fórmula perfecta.


Un objetivo realista es aprender a notar mejor qué afecta a la excitación, qué tipo de estimulación funciona, qué genera presión, qué mejora la comunicación y qué ayuda a cada persona a estar presente.


En hombres con dificultades para controlar el clímax, la mejora suele venir de la práctica, no solo de la fuerza de voluntad. El cuerpo necesita aprender nuevos tiempos, nueva conciencia y nuevas respuestas antes de que el clímax sea más fácil de gestionar.


En pareja, mejorar la igualdad orgásmica suele implicar cambiar el guion sexual: ir más despacio, incluir la estimulación adecuada, hablar de forma más directa y dejar de asumir que la penetración debería hacerlo todo.


Expectativa realista: el sexo suele mejorar cuando el orgasmo deja de tratarse como una carrera y empieza a entenderse como una respuesta del cuerpo de la que se puede aprender.


Si quieres trabajar la conciencia corporal, la estimulación y el control de forma más intencional, también puede ayudarte nuestra guía sobre masturbación consciente.

¿Quieres entender mejor tu respuesta al clímax?


Si llegar al clímax te resulta difícil de controlar, el primer paso no es la presión, la frustración ni intentar adivinar qué hacer. Es aprender cómo se construye tu excitación.


MYHIXEL Control II ayuda a entrenar el control del clímax mediante un programa guiado de 8 semanas en la app MYHIXEL Hub, combinando conciencia corporal, ejercicios progresivos y técnicas desarrolladas por expertos.


Está diseñado para ayudarte a reconocer las señales que aparecen antes del punto de no retorno, practicar el control de forma estructurada y ganar más confianza desde casa.

Hombre adulto utilizando una app de bienestar íntimo en un entorno privado y ordenado

Recomendación final


La forma más útil de pensar en el orgasmo femenino y masculino es esta:


El orgasmo femenino y el masculino no son experiencias opuestas. Son dos versiones de una misma respuesta humana, moldeada por la anatomía, la estimulación, la excitación, el contexto y las expectativas.


El valor real no está en decidir quién tiene el “mejor” orgasmo. Está en entender qué hace que el orgasmo sea más probable, más controlado y más satisfactorio para cada persona.

Si eres hombre y tu principal dificultad es llegar al clímax demasiado rápido o sentir que no puedes controlar el punto de no retorno, la conciencia corporal no es opcional. Es la habilidad de la que depende todo lo demás.


Por eso el entrenamiento estructurado del clímax puede ser útil: ayuda a reconocer la curva de excitación, entender los mecanismos físicos y psicológicos detrás del clímax y practicar el control de forma progresiva desde casa.

Preguntas frecuentes

¿El orgasmo femenino y el masculino son iguales?

Son parecidos en algunos aspectos fisiológicos, como las contracciones pélvicas, el aumento del ritmo cardiaco y el placer intenso. Las diferencias más habituales suelen estar en la eyaculación, el periodo refractario, las vías de estimulación, la duración y la posibilidad de experimentar varios orgasmos.

¿El orgasmo masculino y femenino se sienten igual?

Pueden parecerse en la acumulación de tensión, la liberación y las contracciones musculares, pero la experiencia subjetiva varía mucho. La diferencia entre dos personas concretas puede ser mayor que la diferencia media entre hombres y mujeres.

¿Quién tiene orgasmos más intensos, los hombres o las mujeres?

No hay una respuesta universal. Algunos orgasmos femeninos pueden durar más o sentirse más difusos, mientras que algunos orgasmos masculinos pueden ser muy intensos y concentrados. La intensidad es subjetiva y depende de la excitación, la estimulación, el contexto y la persona.

¿Cuánto dura un orgasmo masculino?

El orgasmo masculino suele describirse como más breve de media que el femenino, pero la duración varía. Normalmente incluye contracciones rítmicas y a menudo ocurre junto con la eyaculación.

¿Cuánto dura un orgasmo femenino?

El orgasmo femenino puede durar más de media, pero esto varía mucho entre personas y situaciones. La duración por sí sola no determina lo satisfactorio que se siente un orgasmo.

¿Los hombres pueden tener varios orgasmos?

Sí, algunos hombres pueden experimentar varios orgasmos, pero es menos frecuente porque muchos tienen un periodo refractario después del orgasmo. En algunos casos, puede implicar aprender a diferenciar la sensación orgásmica de la eyaculación.

¿Las mujeres siempre pueden tener varios orgasmos?

No. Algunas mujeres pueden tener varios orgasmos, pero no todas los tienen ni todas los desean. La sensibilidad, la estimulación, el estado de ánimo y el contexto importan.

¿Eyaculación y orgasmo son lo mismo?

No. La eyaculación es la liberación de fluido. El orgasmo es la experiencia sensorial y muscular del clímax. En muchos hombres ocurren juntos, pero no son lo mismo.

¿Por qué los hombres llegan al orgasmo con más frecuencia en relaciones heterosexuales?

Parte de la diferencia puede venir de guiones sexuales que priorizan la penetración, una práctica que suele estimular de forma más directa a muchos hombres que a muchas mujeres. La comunicación, la estimulación clitoriana, la comodidad y la atención compartida al placer influyen en la brecha orgásmica.

¿Qué puede hacer un hombre para mejorar el control del clímax?

Puede empezar aprendiendo a reconocer su curva de excitación: respiración, tensión pélvica, intensidad de la estimulación y proximidad al punto de no retorno. Programas estructurados como MYHIXEL Control II pueden ayudar a practicar estas habilidades de forma progresiva.

Resumen final: 5 ideas prácticas


  • El orgasmo femenino y el masculino se parecen más de lo que suele creerse, pero suelen diferenciarse en eyaculación, periodo refractario, vías de estimulación y frecuencia orgásmica.
  • Eyaculación y orgasmo no son lo mismo, aunque en muchos hombres ocurran juntos.
  • Algunas mujeres pueden tener más facilidad para experimentar varios orgasmos, pero no es universal.
  • La brecha orgásmica no es solo biológica; también está influida por la estimulación, la comunicación, la educación y las expectativas sexuales.
  • En los hombres, mejorar el control del clímax empieza por la conciencia corporal, no por la presión ni la fuerza de voluntad.

Evidencia clínica detrás de nuestra metodología de control del clímax


En MYHIXEL abordamos la salud sexual masculina a través de un método estructurado, educativo y basado en investigación. Nuestra metodología de control del clímax no se basa en consejos aislados ni en soluciones rápidas, sino en un modelo de entrenamiento progresivo desarrollado con expertos en salud sexual y evaluado en investigación clínica.


Nuestro trabajo clínico incluye investigación sobre:


  • Entrenamiento del control del esfínter y uso de dispositivo médico en eyaculación precoz
  • Tratamiento cognitivo-conductual de la eyaculación precoz con apoyo de un dispositivo de masturbación
  • Programas digitales y dispositivos conectados para el control eyaculatorio
  • Nuevos enfoques para disfunciones sexuales masculinas mediante intervenciones basadas en app y asistidas por dispositivos

Nuestros estudios y publicaciones clínicas han aparecido en revistas científicas internacionales como PLOS ONE y The Journal of Sexual Medicine.


Puedes conocer más sobre nuestra investigación, publicaciones y trayectoria como dispositivo médico en nuestra página de Ciencia detrás de MYHIXEL.

Anel Martínez, Sexual Coach en MYHIXEL

Anel Martínez

Autora: Anel Martínez (Sexual Coach en MYHIXEL)


Neuropsicóloga y sexual coach, especialista en salud mental, sexología y comportamiento humano.

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